Un entrenamiento que sólo recordaré yo…

La soledad del corredor de fondo es una constante, la horas y horas corriendo por las calles, por el bosque o por la pista de atletismo, la gran mayoría de veces sin nadie que te acompañe…

He entrenado en grupo muchas veces y la verdad es que se trata de una experiencia muy gratificante, compartes ese momento único con otras personas que tienen objetivos similares a tí, pero no siempre es posible, compaginas deporte con trabajo, familia, obligaciones y horarios que a veces se encajan como se puede, salir a entrenar a las 6 de la mañana, o al mediodía, o por la noche, simplemente cuando puedes hacerlo, no siempre te permite planificar ese momento con exactitud, ni antelación, como para quedar, y entonces acabas entrenando solo la mayor parte de las veces, aunque puede parecer aburrido, entonces te sirve de desconexión, o incluso tienes la posibilidad de combinar con otros placeres como escuchar música.

El caso es que me estoy encontrando con entrenamientos de todo tipo, algunos insípidos donde saco lo que puedo de mí mismo, y otros donde veo pletórico que he sido capaz de hacer más distancia, o ir un poco más rápido, y cuando sucede, me gusta compartirlo, aunque los registros sean muy modestos.

Este domingo me pasó, madrugué para ir a la pista de atletismo, y me propuse mejorar los entrenamientos hechos este año, carrera continua, vuelta a vuelta, km a km., Para finalizar pletórico porque había completado una buena sesión, feliz, pero sin nadie a mi alrededor (ya he comentado anteriormente que la pista del club donde voy en Reus no está nada masificada) y esto permite que se produzcan escenarios como el vivido el fin de semana, ¡acabé dando vueltas solo en la pista!, mientras hacía estiramientos lo pensaba, realmente el deporte te produce momentos únicos y satisfactorios, pero este ha sido un entrenamiento que sólo recordaré yo …

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