MITJA DE CAMBRILS 2021 (10 KM. DE CAMBRILS)

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Después de verse aplazada unas cuantas veces por culpa de las restricciones de la pandemia, por fin era el gran día.

El día anterior ya había preparado todo lo necesario para la carrera, me despierto, ansioso, como un niño el día de Reyes, con esa ilusión de algo que esperabas y que pensabas que no llegaba jamás.

Primera sorpresa, en el whatsapp un mensaje, previsión de lluvia, yo si llueve no vengo, que quería hacer fotos, ¿si llueve ya se hará la carrera?

Miro el cielo, el móvil, y bueno, no está el día muy espléndido, en cuanto desayuno un café y unas galletas (lo sé, no es el desayuno más equilibrado…) cojo el coche y me voy a Cambrils.

Pues sí que está el día feo sí, me resguardo en el coche, hasta que pasados unos minutos voy a dar una vuelta para ver como está el tema, cojo un paraguas y vamos para allá.

En mitad de esa vueltecilla, me pilla un chubasco, menudo temporal, me resguardo bajo los toldos de un restaurante del paseo, mientras me digo a mí mismo, si hay que correr con lluvia, se corre, a modo de mantra, a motivación no me gana nadie… pero vaya temporal. 

Lluvia en Cambrils

Si hubiera seguido así, seguramente se habría suspendido de nuevo 🙁

No podía ser… pasados unos minutos para la lluvia, que deja a su paso un terreno lleno de charcos y una temperatura un pelín más agradable, cuando yo creía que pasaría muchísimo calor.

Voy a por mi dorsal, la bolsa, el chaleco… madre mía es una carrera como las de antes del confinamiento, POR FIN!!!

Cuatro estiramientos, algo de trote, la visita de mi mujer que viene a verme finalmente, a arroparme y a darme cierto apoyo logístico, ya puede comenzar esto cuando quieran.

Nos situamos todos en la línea de salida, ¿pero no íbamos a salir por orden de dorsal?, nos miramos unos a otros, y nos fijamos en los números, nada, que vamos a salir como nos salga, aunque eso sí, agrupados de 4 en 4, como se nota que no estamos acostumbrados a eso.

Muchos nervios por parte de la organización, conociéndolos bien, son perfeccionistas, quieren que todo salga de fábula.

Por fin me toca, comienzo a trotar, me emociono, música potente, y zancadas a tope de energía, mi truco es no mirar el reloj hasta pasados unos 2 ó 3 km., dejarme llevar.

Voy bien, muy bien, pero como de costumbre pasado el ecuador de la carrera, me desinflo un poco, no pasa nada, lo importante es seguir, no pares, sigue sigue…

Y finalmente, esta vez sin sprint, cruzo la meta en un tiempo más que aceptable para mí, contento, feliz, satisfecho, cerrando ese ciclo, ya que la última en la que participé fue en Cambrils y la primera… también.

Dorsal de la Mitja de Cambrils 2021

Viva el running!

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