Llevar un holter durante 24 horas

Es importante saber cuál es el estado de mi corazón, para saber hasta dónde puedo llegar y hasta dónde no, y prevenir todo tipo de cardiopatías, ya hacía tiempo que quería hacerme la típica prueba de esfuerzo, sobre todo si te pones a correr pensando que tienes 20 años y en realidad tienes casi 40…

Así que en manos del cardiólogo, he empezado con la batería de pruebas pertinentes para saber cómo está el tema, y ​​la primera de ellas es la de llevar un holter durante 24 horas, que básicamente es un aparato del tamaño de un transistor de radio de los antiguos, colocado en el pecho y que conecta con unos electrodos, a fin de monitorizar el ritmo.

La idea es que durante las 24 horas que dura la prueba, hagas vida normal, siempre con ciertos límites claro, no puedes practicar deporte, por ejemplo, y tampoco te dejan utilizar teléfonos móviles o aparatos electromagnéticos (me dio la risa porque trabajo en una empresa de telefonía), intenté limitar el uso todo lo que pude.

Había días para escoger, pero de todos no parece que fuera el mejor, con un catarro bastante fuerte, por ejemplo, una semana sin hacer deporte, etc. no sé si los resultados serán los idóneos.

Si a los factores normales le añades el nerviosismo que me produce todo lo relacionado con el mundo sanitario (veo una bata blanca y me sube la tensión …), entonces el resultado puede ser increíble.

Durante el día no lo notabas, lo cierto es que no se ve, y eso está bien, la única molestia fue por la noche, más que nada porque yo normalmente duermo boca abajo, y claro tenía que cambiar de postura en la cama…

Como cuaderno de bitácora te dejan una hoja donde teóricamente tienes que ir apuntando cualquier tipo de cambio de postura, si comes, vas al baño, subes escaleras o incluso si mantienes relaciones sexuales, el caso es que no sé si he sido capaz de ir escribiendo todo y cada uno de mis movimientos…

Dentro de una semana sabremos el veredicto.

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