La felicidad del corredor de fondo

Se habla mucho de la felicidad del corredor de fondo como concepto, desde fuera parecemos quizá algo simples, o masocas, que disfrutamos de pasar el rato poniendo al límite los nostros cuerpos y haciendo el cabra por la calle.

Correr provoca que nuestro cerebro genere endorfinas y éstas son las que dan esa sensación de bienestar, la de conseguir que nos sentimos bien, posiblemente el mejor momento es cuando has terminado una carrera o un entrenamiento, la satisfacción unida a haber conseguido tus objetivos.

Dicho de otro modo, el running te produce un subidón  todo cuando el unes con la música (al menos a mí es lo que me pasa), si el binomio es perfecto y se combinan correctamente, el resultado puede llegar a ser magistral , un sprint, un instante donde al corre ya no es simplemente un deporte, es una manifestación de aquella inmensa sensación, saber que puedes absolutamente con todo lo que te propongas.

Ya lo dijo el gran Arcadi Alibés poniéndole nombre a una de sus obras «Correr para ser feliz»  libro que por cierto no puede faltar en ninguna biblioteca personal y que se trata de un repaso magnífico a una vida dedicada al running .

Cuantos más km. eres capaz de recorrer o cuanto más aguantas o más rápido puedes ir, más satisfacción, más sufrimiento, sí, pero al mismo tiempo más alegría (había dicho aquello de que los corredores somos masocas?).

Prefiero pensar que no sólo se trata de una reacción química y que hay algo más, tampoco me pondré en plan místico, lo dejaré para otro día, quien sabe si otro post.

Simplemente he ido a practicar mi deporte favorito y ahora estoy pletórico, basta con un poco de trote , un fartlek, unas series o simplemente ir a tumbar por la ciudad, el resto del día te sientes simplemente «cojonudo» si lo haces .

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