La música es un elemento poderoso y muy importante en la vida, escuchar depende qué tema te puede alegrar el día, y combinada con el running puede dar resultados extraordinarios, aquí os hablaré de lo que significa para mí correr con música, las grandes ventajas, pero también desventajas que he encontrado.

Yo empecé a correr con música, de hecho casi siempre lo he hecho, al principio era con un walkman, después ya vinieron los iPod, los smartphones y ahora también el Mighty (reproductor para poder escuchar Spotify sin móvil),

Aquellos primeros km. costaban más de la cuenta, sentir mi respiración, espantosa, que daba la sensación de estarme muriendo, no era lo más motivador para seguir, ni para intentar ir rápido, de hecho hay auténticas powersongs que ayudan a llevar un ritmo potente los entrenamientos.

En los entrenamientos lo tengo claro, la mayor parte de las veces, creo mis playlist en Spotify y las utilizo, tengo un poco de todo, porque también va bien ir a ritmos suaves, pero ser capaz de continuar, de hecho a menudo empiezo sin escuchar nada, y al final acabo poniéndome el iPhone en el brazo o poniendo en marcha el reproductor de turno, lo que me da un plus o un extra.

Hay muchas teorías sobre practicar running escuchando música, de hecho en alguna carrera, creo que en Italia, donde descalificaron a un atleta porque consideraban que había tenido «doping anímico», en fin, por surrealista que suene, es cierto.

En Nueva York, por ejemplo, no se puede escuchar música mientras corres por Central Park, prohibición acompañada de multa si lo haces.

Sea considerado hacer trampa o no, el hecho es que si el running genera endorfinas, hacerlo mientras escuchas música lo lleva a otro nivel.

Pero ahora bien, y aquí es cuando hago la reflexión del día: A ciertos niveles la música no es precisamente un aliado.

Si fuera así veríamos a los atletas de élite con sus auriculares, y la realidad no es esa.

Lo digo por experiencia propia, ahora mismo casi me da igual participar con música o no (lo más importante es ir ligero eso sí), pero lo que tengo claro es que si realmente quieres ir a unos ritmos potentes, debes ser capaz de controlar técnica, respiración … (lo que supone un nivel de concentración que obliga a dejar las distracciones como la música a otro lado).

De hecho mis marcas personales (por modestas que puedan ser) las conseguí cuando competía sin auriculares, pero entonces controlaba muchísimo más y básicamente era más joven …