Con la llegada del mes de septiembre comienza una nueva temporada de running, como solía hacer en mis mejores tiempos, los meses de julio y agosto han sido muy provechosos para entrenar, mis pre-temporadas son como aquellos veranos de los estudiantes que deben examinarse para pasar de curso, y darlo todo, y la verdad es que esta vez he ido subiendo un nuevo escalón de cara a las carreras que tengo por delante y con unas ganas increíbles …

Al menos motivación nunca me falta sea cual sea mi estado de forma.

A nivel de carreras tengo diferentes retos este 2019, como siempre en septiembre la peonada Popular de Tarragona, el típico evento no competitivo, de unos 6,5 km. y que sirve para medir como vamos de fuerzas, suficiente para disfrutar de la capital del Tarragonès una vez mas.

En octubre vuelvo a participar en la Cursa Bombers de Barcelona, ​​lo tengo todo preparado, la distancia está más que asimilada y la única duda que tengo es si podré ir a hacer marca o simplemente a pasarlo bien, hay posibilidades de que sea simplemente lo segundo, no deja de ser la carrera en la que he participado más veces, al menos hasta el 2013.

Para el 2019 tenía en mente la media maratón, los 21 km. es un objetivo precioso y volver a competir en esta distancia me hacía mucha ilusión, pero prefiero preparla como es debido, por lo que en noviembre participaré en la carrera de 10 Km. celebrada en paralelo.

Antes de acabar el año y la correspondiente San silvestre, seguro que habrá alguna otra carrera solidaria para hacer …

Por lo que respecta a 2020, aún me queda mucho para planificar, pero las emociones fuertes pueden venir en la Maratón de Tarragona, o las medias de Cambrils y Salou (con pruebas más cortas en todas las ediciones), algo me dice que este año sí, que mejoraré registros.

Sea como sea el entusiasmo me invade, para mí el mes de septiembre es como un inicio de año, con los buenos propósitos para conseguir objetivos, pero lo más importante, seguir disfrutando de verdad de correr.