Los meses de julio y agosto son bastante complicados por culpa de las altas temperaturas, para correr con calor o madrugas mucho o lo haces a última hora del día, y aún así el calor es una constante.

No es fácil entrenar  cuando la humedad es elevada, y aún así lo consigo porque tengo la rutina marcada para después de trabajar.

De todas formas siempre me suelo encontrar a alguien al mediodía trotando por las calles y pienso que es una auténtica locura.

Los meses de verano son para algunos runners de descanso relativo, al menos para bajar un poco el ritmo (para mí personalmente no es así, sigo haciendo más km …), pero reconozco que es un buen momento para optar por otras actividades con las que no sufrir tanto.

Días de playa, piscina, lagos, gimnasio (con aire acondicionado), etc. son posibilidades para sofocar el bochorno sin perder el estado de forma, lo que también es complicado, porque se está bastante bien en las terrazas tomando un vermouth y unas patatas fritas …

Tampoco se debe abusar de helados y horchatas, pero es que si no tampoco viviríamos, y algún capricho debemos tener como premio a la temporada.

Hace unos años en estos meses no había carreras, la temporada se daba por cerrada definitivamente, pero últimamente la tendencia ha cambiado y cada vez se organizan más, pero siempre en horario nocturno, no es que sean mis preferidas (porque por la tarde da más pereza, y el calor persiste igual …), pero reconozco que al menos así tenemos la opción de participar en carreras durante todo el año.

Lo dicho, la alternativa más parecida al running al aire libre es correr en la cinta del gimnasio, al menos para no perder el tono físico, pasar más tiempo en el gym es buena idea, para trabajar no sólo el cardio y la resistencia (como siempre), también para no olvidar la musculación, y no únicamente piernas, no dejemos apartado el core, que el tronco superior es importante igualmente para mejorar como corredores.